Venecia

Los amantes de la ingeniería y la arquitectura adoran Venecia, una ciudad levantada sobre el mar, generando un mapa de entramado laberíntico de calles y canales. Para el visitante, Venecia es, sin más, un sueño hecho realidad. El romanticismo perenne de la ciudad y la decadencia de la que se ha revestido en las últimas décadas convierten a esta ciudad en un destino donde pasear sin mapa y sin reloj. Solo así, dejándose llevar por la intuición y la inspiración. Venecia es un mundo realmente fantástico, que evoca otros tiempos de traiciones, alianzas, infidelidades mortales, dinastías, mecenazgos, aventuras románticas con trágicos finales, bailes de máscaras y sombras tenebrosas. Dado que la ciudad se levantó sobre más de una centena de islotes y que sus calles son básicamente canales, no existe tráfico de coches. Durante el día, la ciudad es un monumento en sí misma, con sus innumerables iglesias antiquísimas, museos y rincones que evocan otros tiempos. Por la noche, si aún te quedan fuerzas para descubrir la Venecia más desconocida, descubrirás otra cara de la ciudad, más misteriosa y enigmática. Por una noche, fúndete con Venecia, súbete a una de sus góndolas, acompaña con música esta noche mágica, anímate a comprar y llevar una máscara veneciana o, simplemente, déjate lleva por el misterio de esta ciudad, que vale más por lo que esconde que por lo que cuenta.

La plaza de San Marcos es el corazón de la ciudad, donde todo comienza y es, sin duda, un buen principio para comenzar a descubrir Venecia. La Basílica de San Marcos, a uno de sus lados, es una catedral muy particular: mosaicos, huesos de santos, tesoros, el museo y una espectacular vista panorámica sobre la plaza. El puente Rialto te ofrecerá una fantástica vista sobre el Gran Canal, y a escasos metros hay un mercadillo muy agradable y pintoresco. Si lo tuyo son los museos, no te pierdas la Accademia, el museo Correr o el Guggenheim. Si prefieres perderte entre sus calles, no puedes olvidarte de la Scuola San Rocco, considerada como la Capilla Sixtina de Tintoretto.

Entre los múltiples tesoros escondidos de Venecia, están sus islotes cercanos con mucho mas por explorar. Por ejemplo, la isla de Murano es conocida por sus fábricas del famosísimo cristal del mismo nombre. En fin, que estés el número de días que estés, Venecia te va a dejar con sabor a querer ver y saber más. Eso si, tráete calzado cómodo, porque si de algo puedes estar seguro, es de que vas a caminar muchísimo.